El Alcalde Nocturno

Cuando fui alcalde de Pasto puse a funcionar una figura que produjo muy buenos resultados en la ciudad: el Alcalde Nocturno.

Era un funcionario delegado personalmente por el alcalde de la ciudad, que estaba en la calle los jueves, viernes y sábados de 9:00 pm a 3:00 am, con un oficial de Policía al lado, encargado de los temas de la vida nocturna.

Si había sitios donde la música estaba muy alta y perturbaba el sueño de los vecinos, tomaban los correctivos necesarios, también garantizaba que los miembros de la Policía que debían estar en esas horas en la calle, efectivamente cumplieran su función.

A la salida de las zonas de rumba y entretenimiento, estaba pendiente de quienes se pasaban de copas y les ayudaba muchas veces a llegar seguros a sus casas; Los ciudadanos sabían de su existencia y lo buscaban cuando necesitaban su ayuda, fue muy exitoso.

Bogotá necesitaría 19 de esos Alcaldes Nocturnos, uno por cada localidad urbana de la ciudad, sólo Sumapaz, que es rural, no tendría uno.

En el mundo digital de hoy es perfectamente posible una comunicación muy directa de los ciudadanos con esos funcionarios pudiendo mejorar la seguridad, tiempos de respuesta y la presencia del distrito en horas en que éste hoy brilla por su ausencia.

Eso sí, tienen que ser personas de buen nivel, seleccionadas directamente por el alcalde mayor, que actúen de inmediato cundo sean requeridos, imaginen lo más simple: una llamada ciudadana alertando por un establecimiento público ruidoso cerca de una zona residencial, con un sonómetro el alcalde nocturno de la localidad puede comprobar que se han sobrepasado los límites permitidos y con el oficial de Policía, ordenar la baja del volumen de manera inmediata.

Eso son soluciones concretas para problemas concretos

Antonio Navarro Wolff

Febrero de 2019